El desacuerdo de José Luis Villacañas. Por Alberto Moreiras.

http://www.levante-emv.com/opinion/2017/04/11/debate-princeton/1553166.html

José Luis concluye su artículo “Debate en Princeton,” enlazado arriba, con los siguientes párrafos:

“Por supuesto, la discusión más intensa fue con Alberto Moreiras. Como hemos hablado mucho de este asunto, es inevitable pasar por alto los acuerdos. Lo más relevante de su propuesta me pareció residir en que obligaba a repensar todas las categorías del populismo desde lo que él llama el anarco-populismo, que abandone toda idea de hegemonía. El centro de nuestras diferencias está, sin embargo, en que el modelo desde el que yo creo que hay que pensar el populismo para sociedades avanzadas y reforzadas institucional no es el pensamiento anárquico sino el pensamiento republicano. Moreiras tiende a pensar que ambos modelos son convergentes. Estamos de acuerdo en que la res publica es un asunto de presente y futuro, mientras que la nación es un asunto cerrado del pasado, como lo muestra el libro de Verstringe. Pero el republicanismo no puede vivir sin algún tipo de sentido de la comunidad, por débil que sea. Y si es así, difícilmente se puede pensar desde el punto de vista anarco y de algún modo ha de abrir el paso a lo común. Todos los conceptos políticos sufrirán declinaciones diferentes tan pronto se someten a campos gravitatorios tan diferentes como estos dos modelos.”

“En todo caso, no podemos dejar de considerar que el populismo, como teoría acabada, se aleja demasiado de la finalidad sustantiva de todo pensamiento político: limitar tanto como sea posible el dominio del ser humano sobre el ser humano. Por mucho que esta meta pueda coincidir formalmente con la premisa anarquista, en realidad, se elimina todo lo productivo que encierra cuando se plantea al modo tradicional como si el republicanismo fuera el medio, y el anarquismo el fin. Desgraciadamente esto es ingenuo y estéril, como toda filosofía de la historia. Lo decisivo es que sólo con las mejores instituciones posibles se disminuye al máximo la dominación. Y las mejores instituciones posibles son las más abiertas, las de líderes más temporales, más objetivos, menos personalistas, más capaces de definir su posición tras el más amplio debate, de tal modo que sus decisiones sean lo menos pulsionales posibles. Pues el dominio intolerable de un humano sobre otro es siempre una pulsión desnuda. Eso es lo que el portador de la pulsión entiende como poder. En realidad es humo. Combustión de la sangre. Nada real.”

El trabajo al que José Luis hace referencia puede verse abajo en este blog (cf. “La hipótesis Podemos”).   Es verdad que yo reivindiqué en él un “anarco-populismo” en el contexto de pedir un populismo sin la función líder en el centro del tablero, pero creo que dejé claro en el contexto de mi lectura, y que hice explícito con claridad en la discusión, que mi referencia a lo an-árquico no era una referencia a la tradición anarquista europea, es decir, al anarquismo tal como lo entiende la historia política.  Era y es una referencia, basada para mí en mi estudio del trabajo de Reiner Schürmann y de Carlo Galli, entre otros, al fin de la historia de los principios (en griego: archai) hegemónicos entendidos como fundamentos de verdad, que es al fin y al cabo la historia de la metafísica occidental en su traducción política.   Un pensamiento an-árquico es en ese sentido un pensamiento, desde luego no “anarquista,” sino un pensamiento no sometido a ni derivado de archai, principios. Esta diferenciación no es anecdótica, porque sabemos de sobra que el anarquismo histórico era un pensamiento principial, incluso en algunos de sus representantes teóricos (y en muchos de sus representantes empíricos) férreamente dogmático en su postulación de principios de acción y de principios de vida y pensamiento. Es decir, mi “anarco-populismo,” que es el populismo posthegemónico sin más, solo otra forma de nombrarlo, remite al acabamiento o al agotamiento productivo de la arquitectónica política de la modernidad tal como habla de ello Galli, a quien me referí ampliamente en mi trabajo, y en relación directa con él. Desde ahí, para mí la discusión sobre si el anarquismo es un medio o un fin para el republicanismo no tiene un sentido que me interese.

Lo que me interesa es lo siguiente:  Si el republicanismo es principial, el republicanismo no es an-árquico; si el republicanismo no es an-árquico (si el republicanismo excede las condiciones bajo las cuales los ciudadanos pueden permitirse “no obedecer” en el sentido de Maquiavelo), entonces el republicanismo es moderno y queda sometido al desgaste arquitectónico consiguiente. Y la filosofía de la historia solo puede entenderse desde el pensamiento principial, nunca desde el an-árquico.  No hay filosofía de la historia alguna en mi formulación, aunque sí haya, desde luego, un pensamiento sobre y desde la historia.   En última instancia, en esta discusión se juega el contenido real del término “posthegemonía,” que algunos de nosotros queremos usar y hemos venido usando hace algún tiempo como forma de hacer explícita una resistencia a la articulación principial de la política, a la política hegemónica en cualquiera de sus versiones.   Esa es la discusión sustantiva que de alguna manera queda oscurecida en el texto de Villacañas.  Quizá la podamos continuar ahora.  La diferencia real no es entre ningún “anarquismo” y ningún “republicanismo,” sino entre un republicanismo entendido principialmente o un republicanismo entendido posthegemónicamente.

Por supuesto yo no he expresado ni expreso en todo esto ningún desacuerdo con José Luis, sino con su modo de interpretarme a mí, espero que eso esté claro.  Si José Luis nos dice que su republicanismo es también posthegemónico, pues entonces estamos de acuerdo, que es lo que le vengo diciendo sin que me haga mucho caso.

 

Advertisements

2 thoughts on “El desacuerdo de José Luis Villacañas. Por Alberto Moreiras.

  1. Pingback: Réplicas. Por José Luís Villacañas.  | Infrapolitical Deconstruction

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s